13 formas de violencia digital para identificar
De acuerdo con Luchadoras , una colectiva de mujeres que buscan la construcción de una internet libre de violencia, hay varias formas de agresión y es clave saber cómo diferenciarlas:
1. Acceso o control no autorizado: ataques o restricción de acceso a las cuentas o dispositivos de una persona.
2. Control y manipulación de información: Robo, obtener, pérdida o modificación de información sin su consentimiento.
3. Suplantación y robo de identidad: Uso de falsificación de la identidad de una persona sin su permiso.
4. Monitoreo y acecho: Vigilancia constante de la vida en línea de una persona.
5. Expresiones discriminatorias: Discurso contra mujeres o personas no binarias que refleja patrones culturales basados en roles de género tradicionales.
6. Acoso: Conductas de carácter reiterado y no solicitado que resultan molestas, perturbadoras o intimidantes.
7. Amenazas: Contenidos violentos, lascivos o agresivos que tienen intención de dañar a alguien.
8. Desprestigio: Descalificación de la trayectoria, credibilidad o imagen pública de una persona a través de la exposición de información falsa, manipulada o fuera de contexto.
9. Extorsión: Obligar a una persona a realizar algo por poseer algo de valor, puede ser información personal.
10. Difusión de información personal o íntima: sin consentimiento, con intención de afectar a la persona involucrada.
11. Abuso sexual relacionado con la tecnología: Ejercicio de poder sobre una persona a partir de la explotación sexual de su imagen y/o cuerpo contra su voluntad, y puede implicar obtener un beneficio.
12. Afectaciones a canales de expresión: Tácticas y acciones deliberadas para dejar fuera de circulación canales de comunicación de una persona.
13. Omisiones por parte de actores con poder regulatorio: La falta de interés, conocimiento, acción o menosprecio por parte de autoridades, intermediarios de Internet, instituciones o comunicaciones que pueden regular, solucionar o sancionar violencia en línea.
Varias de estas acciones pueden ser cometidas por la pareja, como el control con quién platicas, cuándo y dónde. Exigir la ubicación de la persona así como de sus contraseñas para vigilar sus interacciones.

(DrAfter123/Getty Images)
¿A quién acudir en caso de violencia digital?
Para denunciar la violencia digital en México, puedes acudir a la Policía Cibernética (a nivel nacional al 088, o a la de la CDMX al 55 5242 5100 ext. 5086) o a la Fiscalía General de la República, ya que es considerado como un delito.
Algunos medios de comunicación son los siguientes:
Policía Cibernética de la Comisión Nacional de Seguridad
Correo: cert-mx@sspc.gob.mx o policia.cibernetica@ssp.df.gob.mx
Denuncias en 𝕏 desde @CNAC_ GN
Línea Cero Tolerancia
Teléfono 24 horas: 8007028770
Correo anónimo: cerotolerancia@edomex.gob.mx
Violencia digital en parejas y sus efectos negativos
La violencia infligida por la pareja es una de las formas más comunes de violencia de género. De acuerdo con ONU Mujeres en América Latina y el Caribe, las tecnologías de la información y la comunicación ha servido como una plataforma adicional para facilitar el abuso y control de las víctimas quienes experimentan “violencia sin límites tempo-espaciales y con la sensación de que el agresor es omnipresente”.
Diferentes conductas agresivas se han trasladado a los espacios digitales, e incluso originando nuevas formas con la tecnología, como actos de phubbing, o cuando se deja de prestar atención a una persona por mirar un dispositivo electrónico.
En algunos casos, comportamientos abusivos se han normalizado bajo ideas del amor romántico, que buscan el cibercontrol y la limitación de la vida digital de las mujeres, como exigir contraseñas de cuentas en línea, espiar el teléfono móvil, interferir entre las relaciones digitales o controlar sus interacciones en redes.
El informe de Ciberviolencia y ciberacoso contra las mujeres y niñas en el marco de la Convención Belém Do Pará, realizado por la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) y ONU Mujeres destaca que la violencia de género en línea conlleva a daños colectivos y sociales, divididos en las siguientes categorías:
Daños psicológicos y sufrimiento emocional: Depresión, ansiedad, estrés, pánico, miedo, ataques de pánico, angustia, pérdida de la confianza en sí misma, trastornos de sueño, irritabilidad, impactos en la vida social, emocional y sexual, normalización de la violencia.
Daños físicos: Se han documentados impactos físicos en las víctimas, como dolor en distintas partes del cuerpo. La violencia también puede conducir a actos de suicidio luego de largos periodos de ansiedad provocados, por ejemplo, por el ciberacoso.
Aislamiento social: Las víctimas pueden retirarse de forma permanente o temporal de la vida pública, social o familiar en casos donde hay distribución no consentida de imágenes íntimas. En estas situaciones la víctima se siente humillada o ridiculizada en varios espacios, y se ven obligadas a la desconexión por miedo a ser revictimizadas.
Daños económicos para las víctimas y sus familias: Las mujeres víctimas pueden perder su trabajo o sus ingresos cuando se cometen actos en línea que dañan su reputación. También puede suponer pago de honorarios legales, servicios de protección en línea o tratamientos de largo plazo de enfermedades o problemas de salud.
Movilidad limitada en espacios en línea o fuera de línea: En algunos casos, las mujeres tienen que abandonar una plataforma de internet o red social ante actos de ciberacoso constante.
Autocensura, uso reducido o salida de espacios digitales: Muchas mujeres y personas víctimas de violencia digital deciden abandonar temporal o permanentemente los espacios virtuales o inhibir su participación por temor a recibir más amenazas o represalias, lo que repercute en la inclusión digital, su participación en la sociedad digital y el pleno ejercicio de su libertad de expresión.




