La trata de personas persiste en el país y suele estar asociada a contextos de falta de documentación e información. De acuerdo con la ENVIPE 2025 del Inegi, solo 9.6% de los delitos ocurridos en 2024 fueron denunciados, lo que deja una amplia proporción de casos fuera de los registros oficiales.
Hasta finales de noviembre de 2025, las autoridades mexicanas registraron 542 denuncias por trata de personas. En el mismo periodo, la Línea Nacional contra la Trata recibió 5,170 reportes. La diferencia entre ambas cifras evidencia un desajuste entre los mecanismos de reporte y los procesos formales de denuncia.
Frente a este contexto, el uso de tecnología ha comenzado a incorporarse como una herramienta de cooperación y ayuda.
Fernando Casas, director general de Identy.io México y América Latina, explica que la digitalización es el camino más corto para cerrar el paso al crimen organizado.
«Casi cualquier servicio ciudadano, eso incluye la seguridad y todo lo que conlleva, es mucho más fácil de manejar cuando ya estás digitalizado. Muchos de los procesos que tienen que ver con la trata de personas en todos sus derivados, también están ligados al tema de identidad… lo hacen porque los sistemas de control de los gobiernos son fácilmente eludibles», precisó.




