AWS, la división de nube de la empresa, registró ingresos por 350,000 millones de dólares lo que significó un crecimiento del 24%, pero el ajuste al gasto previsto que estaba estimado en 146,000 millones de dólares generó incertidumbre entre Wall Street.
Amazon dijo que espera que los gastos de capital sigan aumentando este año a medida que invierte agresivamente en centros de datos y más infraestructura para satisfacer un aumento en la demanda de IA.
“Con una demanda tan fuerte de nuestras ofertas existentes y oportunidades como IA, chips, robótica y satélites de órbita terrestre baja, esperamos invertir alrededor de 200,000 millones de dólares en gastos de capital en Amazon en 2026 y anticipamos un sólido retorno a largo plazo del capital invertido”, dijo el CEO Andy Jassy, en el comunicado.
Las empresas tecnológicas han presentado planes de gasto agresivos en inteligencia artificial, comprometiéndose a invertir miles de millones. La empresa matriz de Google, Alphabet dijo que espera gastar entre 175,000 y 185,000 millones de dólares en 2026, mientras que Meta dijo que sus gastos de capital podrían casi duplicarse respecto del año pasado, alcanzando entre 115,000 y 135,000 millones de dólares.
Este malestar de los mercados también se explica por cómo los inversionistas han recalibrado sus prioridades. Un reporte de la firma Valmex casa de bolsa, señala que las firmas ya no solo buscan crecimiento en ventas, sino rentabilidad sostenible y eficiencia de capital.
Además el negocio de tiendas físicas y servicios de conveniencia, como Amazon Fresh y Amazon Go, enfrenta desafíos. La compañía anunció el cierre de decenas de tiendas bajo esas marcas, señal de que algunas apuestas de retail automatizado no lograron resonar con el público como se esperaba.
En la llamada con analistas y accionistas, el CEO Andy Jassy defendió la estrategia de inversión, argumentando que las grandes transformaciones empresariales requieren inversiones visionarias antes que resultados inmediatos. Para Jassy, el enfoque en IA y automatización no es un costo, sino un activo estratégico que pondrá a Amazon en la vanguardia de la industria digital en la próxima década.




