«Hay muchas opciones en materia de IA y la gente puede acceder a ellas a través de tiendas de aplicaciones, sistemas operativos, dispositivos, sitios web y asociaciones», agregó la empresa matriz de WhatsApp, cuestionando «la lógica sesgada de la Comisión», que considera la aplicación de mensajería un canal principal de distribución para los robots conversacionales.
En diciembre, el grupo había justificado su nueva política sobre chatbots explicando que la proliferación de estos asistentes virtuales de IA en WhatsApp «exige mucho a nuestros sistemas, que no están diseñados para soportar tal carga».
La investigación de la UE, abierta en diciembre, no afecta a Italia, donde la autoridad nacional de competencia, la AGCM, lleva a cabo desde julio su propia pesquisa sobre el despliegue de Meta AI en WhatsApp. En ese contexto, Roma ordenó en diciembre a Meta que suspendiera las nuevas condiciones de uso de WhatsApp para las empresas en el mercado italiano.
Esta investigación, aunque puede parecer local, podría tener efecto en la operación global de Meta, ya que se trata de una medida que haría cambiar el ecosistema de IA una vez más para que otros gobiernos o entes reguladores a nivel mundial sigan el ejemplo de la UE.
Con información de AFP




