El chip es el cerebro de la computadora y el M5 integra en una sola pieza la unidad central de procesamiento (CPU), la unidad gráfica (GPU) y un motor neuronal dedicado a tareas de IA. Esto significa que actividades como edición de fotografías, transcripción automática de audio, generación de imágenes o análisis de datos pueden ejecutarse con mayor velocidad y menor consumo de energía.
Una de las claves técnicas es el uso de “memoria unificada”, un diseño en el que el CPU y el GPU comparten el mismo bloque de memoria en lugar de utilizar módulos separados. En términos prácticos, esto reduce tiempos de transferencia de información y mejora la eficiencia.
Al fortalecer sus capacidades de procesamiento local de IA, la compañía se diferencia en un mercado donde fabricantes con Windows comenzaron a integrar chips optimizados para IA en colaboración con empresas como Qualcomm, Intel y AMD.
MacBook Pro y Studio Display también se actualizan
En el segmento profesional, Apple presentó actualizaciones a la MacBook Pro, que ahora puede configurarse con los nuevos chips M5 Pro y M5 Max. Ambos procesadores están construidos bajo la arquitectura Apple Silicon y utilizan un diseño de sistema en chip (SoC), lo que significa que integran CPU, GPU, memoria y motor neuronal en un solo componente.
El M5 Pro puede incorporar hasta 18 núcleos de CPU —divididos entre núcleos de alto rendimiento y núcleos de eficiencia energética— y una GPU que alcanza hasta 28 núcleos gráficos. Por su parte, el M5 Max escala aún más, con configuraciones de GPU de hasta 40 núcleos y soporte para mayores cantidades de memoria unificada. En términos prácticos, más núcleos permiten que la computadora procese múltiples tareas complejas de forma simultánea sin perder estabilidad.




