Sin embargo, el especialista detalla que la facilidad de adopción para una pyme radica en que la IA se integra directamente en aplicaciones cotidianas como Word, Excel o PowerPoint y al estar presente en dichas herramientas, la transición hacia una cultura de trabajo potenciada por IA se vuelve mucho más fluida.
Eso sí, Mendoza advierte que el impacto de la IA no es uniforme, ya que varía según el departamento de la empresa. Mientras que el área de finanzas puede maximizar el análisis de datos, el departamento de marketing puede enfocarse en la generación de recursos visuales y recursos humanos en el filtrado eficiente de candidatos.
En cuanto a la ruta de aprendizaje, la adopción la considera “natural” debido a que la mayoría de las personas ya utilizan alguna forma de IA de manera cotidiana. El reto principal no es la complejidad técnica, acota, sino desarrollar la habilidad de crear prompts adecuados para obtener los resultados esperados.
Al respecto, las cifras de Microsoft revelan que el 54% de las pymes en la región latinoamericana ya usa IA, mientras que en México la proporción es un poco mayor, pues alcanza al 64% de las pymes que ya han integrado herramientas de IA en sus operaciones cotidianas.
Pero la adopción de esta herramienta no debe ser individual o solo en unos cuantos equipos, concluye Mendoza, la verdadera eficiencia en una pyme se manifiesta cuando el uso de la IA se vuelve colectivo, porque cuando varios miembros de un equipo empiezan a interactuar con la herramienta, la organización puede medir realmente cómo se optimizan los procesos internos y se beneficia la rentabilidad del negocio.




