El caso concluyó tras seis semanas de audiencias en las que participaron alrededor de 40 testigos, incluidos exempleados de la compañía, y se revisaron cientos de documentos internos, correos electrónicos e informes. La demanda fue presentada en 2023 por el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, quien también incluyó como demandado al director ejecutivo de la empresa, Mark Zuckerberg.
Multa millonaria, pero menor a lo esperado
Como resultado del veredicto, Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares por concepto de daños y perjuicios, una cifra significativamente menor a los 5,000 dólares por cada uno de los aproximadamente 221,000 adolescentes que, según sus estimaciones, utilizan las plataformas de la compañía en la entidad que reclamaba el estado. Aun así, el fallo representa un golpe relevante para la compañía por el precedente legal que establece en torno a la responsabilidad de las plataformas digitales.
Las autoridades sostuvieron durante el juicio que servicios como Facebook, Instagram y WhatsApp no contaban con mecanismos suficientes para proteger a los menores frente a abuso sexual y trata de personas. Además, argumentaron que los algoritmos de recomendación de la empresa facilitaban el contacto entre adultos y adolescentes.
Tras el veredicto, Torrez calificó la decisión como “una victoria histórica para cada niño y cada familia”, al asegurar que la empresa priorizó sus ganancias sobre la seguridad de los menores. Según el fiscal, los directivos de Meta conocían los riesgos asociados a sus productos, ignoraron advertencias internas y no informaron adecuadamente al público.
Durante los alegatos finales, la abogada de la fiscalía, Linda Singer, reforzó esta postura al señalar que los sistemas algorítmicos de la empresa dirigían a adultos hacia contenido generado por adolescentes, al tiempo que ocultaban hallazgos internos sobre estos riesgos.




