El contraste está en Xbox, su vertical de videojuegos que durante los últimos meses vio la despedida de Phil Spencer como su líder y afronta retos de flujo. Mientras Azure y otros servicios en la nube crecieron 40%, el negocio de videojuegos de Microsoft cayó 7%, equivalente a 380 millones de dólares menos frente al mismo periodo del año anterior.
Dentro de Gaming, el hardware de Xbox retrocedió 33% por menor volumen de consolas vendidas, mientras Xbox content and services, que incluye videojuegos, Game Pass, suscripciones, cloud gaming y otros servicios, bajó 5%.
En el lado contrario, Microsoft Cloud generó 54,500 millones de dólares en el trimestre, un crecimiento anual de 29%, y Satya Nadella, CEO de Microsoft, dijo que el negocio de IA ya superó sus ingresos anuales, pues tuvo un avance del 123%.
Durante los últimos trimestres, la compañía ha defendido su inversión en infraestructura, centros de datos, chips y alianzas estratégicas como una apuesta de largo plazo. El reporte de este trimestre le da argumentos para sostener que esa inversión ya se está convirtiendo en ingresos. Azure no solo crece a doble dígito alto, sino que es la pieza que conecta sus principales apuestas, como nube empresarial, Copilot, GitHub, consumo de IA y servicios asociados a OpenAI.
Xbox ya venía de una etapa de recortes y reorganización. En 2024, Microsoft cerró estudios como Arkane Austin, Tango Gameworks y Alpha Dog, y consolidó equipos como parte de un ajuste de costos dentro de su división de videojuegos. En 2025, Microsoft anunció recortes equivalentes a casi 4% de su plantilla global en medio de mayores inversiones en infraestructura de IA.




