También mencionó nuevos productos como el iPhone 17e, el iPad Air con chip M4 y la MacBook Neo, pero el centro de la narrativa no fue una promesa futurista, sino la fortaleza de la línea de productos actual.
A diferencia de otras tecnológicas que han tenido que justificar sus valuaciones a partir de inversiones masivas en centros de datos, modelos fundacionales o infraestructura, Apple mostró que su ecosistema todavía puede crecer con la venta de hardware.
El iPhone generó 56,994 millones de dólares en el trimestre, frente a 46,841 millones un año antes, un crecimiento cercano al 22%. Servicios sumó 30,976 millones, 16% más anual. Juntos, iPhone y servicios representaron casi 79% de las ventas trimestrales de la tecnológica.
Una señal llamativa está en China, pues Apple reportó 20,497 millones de dólares, contra 16,002 millones del año anterior, un crecimiento aproximado de 28%.
Kevan Parekh, director financiero de Apple, dijo que el trimestre generó más de 28,000 millones de dólares en flujo operativo y marcó récords de marzo tanto en flujo operativo como en utilidad por acción. La compañía también anunció un aumento de 4% en el dividendo trimestral y autorizó un nuevo programa de recompra de acciones por hasta 100,000 millones de dólares.




