La operación se perfila como una de las mayores emisiones de capital realizadas por una empresa tecnológica y evidencia la magnitud de los recursos que las compañías están destinando al desarrollo de modelos de inteligencia artificial, centros de datos y capacidad de procesamiento.
Según la información disponible, la recaudación incluirá una inversión privada de 10,000 millones de dólares por parte de Berkshire Hathaway, el conglomerado de inversión asociado a Warren Buffett, además de ofertas públicas y un programa de venta gradual de acciones en el mercado.
Alphabet señaló que los recursos serán destinados principalmente a ampliar su infraestructura global de IA y responder a una demanda que calificó como «sin precedentes» por parte de clientes empresariales y consumidores.
La decisión llega después de que la compañía incrementara sus previsiones de gasto de capital para 2026 a un rango de entre 180,000 y 190,000 millones de dólares, impulsada por la necesidad de construir más centros de datos y fortalecer su capacidad de cómputo para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial.
Durante años, empresas como Alphabet financiaron gran parte de sus inversiones con flujo de efectivo propio; sin embargo, el costo de la infraestructura necesaria para la IA está obligando a varias compañías a recurrir tanto a deuda como a nuevas emisiones de capital.
De hecho, Alphabet ya había acudido al mercado de deuda este año para obtener recursos destinados a sus proyectos de inteligencia artificial, acumulando más de 85,000 millones de dólares en nuevas obligaciones financieras durante los últimos meses.




