GameStop, por ejemplo, sigue vendiendo software nuevo y usado, productos digitales, coleccionables o accesorios, y en su último ejercicio reportó ventas netas de 3,630 millones de dólares. En México, un ejemplo es Mixup, tienda que pasó de estar especializada en CDs a vender tecnología de consumo, productos de la cultura geek, viniles e incluso cómics para sobrevivir.
No obstante, “el golpe estratégico es evidente”, afirma Hurtado. “El retail especializado dependía históricamente de tres cosas: lanzamiento físico, recompra/reventa y tráfico recurrente en tienda. Si los nuevos lanzamientos de una plataforma como PlayStation dejan de lanzar juegos en físico, el modelo se tambalea. Esto puede provocar cientos de despidos y, en el peor de los casos, el cierre”.
Un usuario con menos opciones
Una semana antes del anuncio de PlayStation sobre la fabricación de juegos físicos, Rockstar confirmó que la edición física de GTA VI no incluirá disco, sino un código de descarga dentro de la caja. Si bien no se trató de una acción coordinada, pues no hay evidencia pública que lo demuestre, Hurtado señala que ambos movimientos apuntan a la misma dirección: normalizar el “físico sin disco” y preparar al consumidor para una industria donde la caja no representa absolutamente nada para recoger exclusivamente una licencia.
Esto representa una desventaja para el consumidor, quien ya no tiene la posibilidad de comprar, revender, prestar o conservar un juego fuera del control directo de la plataforma, señala el experto.
“El consumidor ha elegido comprar mucho en digital porque es cómodo. Pero eso no equivale a pedir que desaparezca el físico. No se puede llamar progreso a una transición que reduce derechos, alternativas y concentra más poder en una sola parte de la cadena”, sentencia.




